Instalación Profesional
Instalamos todo tipo de persianas con técnicas avanzadas y materiales de primera calidad. Presupuesto sin compromiso y plazos de entrega garantizados.
En Cocentaina pasa una cosa curiosa: puedes tener el Palau Comtal ahí arriba recordándote siglos de historia… y aun así lo que te arruina la mañana es una persiana que no sube. Lo pequeño manda. Y cuando manda, hay que resolverlo.
Si tu persiana se queda atascada, baja torcida o hace ese ruido que ya te avisa de “hoy no”, lo normal es que detrás haya un fallo sencillo: cintas gastadas, lamas dañadas, poleas que patinan o un eje que se ha desajustado.
La idea es que no pierdas tiempo: vienes a buscar arreglo de persianas con soluciones claras, no una excursión por problemas nuevos. Se revisa, se explica y se deja funcionando.
Y sí, aquí sois unos 11.498 habitantes (2025), pero cuando te toca una avería, el pueblo se te hace enorme. Por eso el servicio se apoya en cercanía real, sin rodeos y con confianza desde el primer minuto.
Instalamos todo tipo de persianas con técnicas avanzadas y materiales de primera calidad. Presupuesto sin compromiso y plazos de entrega garantizados.
Servicio técnico especializado en reparación de persianas. Diagnosticamos y solucionamos cualquier avería: cintas, motores, lamas y mecanismos.
Planes de mantenimiento personalizados para prolongar la vida útil de sus persianas. Revisiones periódicas y atención prioritaria.
Hay reparaciones que parecen “misteriosas” solo porque nadie ha mirado donde toca: un tambor que ya no recoge bien, una guía con desgaste, o un cajón antiguo que ha ido acumulando pequeñas tensiones durante años.
Trabajas con técnicos autónomos cualificados y con amplia experiencia: se nota en cómo se desmonta sin destrozar, en cómo se ajusta sin forzar y en cómo se deja la persiana fina, sin golpes al final.
Reparamos persianas de PVC, aluminio y persianas de seguridad, además de instalaciones domésticas y de comercio. Si estás por el Raval con callejones estrechos, o por el Passeig del Comtat con más tránsito, el enfoque cambia, pero el objetivo es el mismo: que funcione y dure.
Esto es importante: una reparación bien hecha no solo arregla “hoy”. Evita que mañana vuelvas a romper cinta, lamas o motor por un desajuste que venía de antes.
Si tu persiana no cierra del todo, se queda subida en un bajo o bloquea el acceso de un local, necesitas urgencias. Y las urgencias no entienden de si es festivo, sábado o “justo hoy que tengo prisa”.
Atiendo 24 horas y, cuando se puede, se llega rápido. En zonas como la Plaça del Pla, la Plaça Venerable Escuder o el entorno del carrer Major, muchas veces la respuesta es ágil (siempre según disponibilidad y tráfico).
Lo esencial es que notes tranquilidad: te digo qué haré, cuánto puede costar y cuánto puede tardar. Sin promesas raras. Sin letra pequeña. Solo soluciones.
Hay un momento en el que te cansas de tirar de la cinta como si estuvieras entrenando para una competición. Ahí entra la motorización: menos esfuerzo, más suavidad y menos averías por tirones.
Se puede instalar motor en muchas persianas antiguas si la estructura lo permite. Primero se revisa todo: eje, soportes, estado de lamas y guías. Porque un motor “puesto sin mirar” es una avería con calendario.
Si quieres dar un paso más, hay opciones de automatización para controlar persianas con mando o móvil, y preparar el sistema para integraciones domóticas. La comodidad aquí no es postureo: es rutina más fácil y cierres más seguros.
En locales, además, automatizar evita golpes al bajar y reduce desajustes del carril. Eso, a final de año, se nota en mantenimiento y en tranquilidad.
En Cocentaina no todo es ventana: hay comercios, garajes, accesos comunitarios… y cada uno tiene su forma de desgastarse. Una puerta que roza, un cierre que baja irregular o un automatismo que pierde fuerza.
Trabajo con puertas correderas y puertas peatonales, además de cerramientos y accesos que se usan muchas veces al día. Ajustar a tiempo evita roturas y sustos.
Si estás en zonas más industriales o de paso (como hacia Gormaig), el uso intensivo pide revisiones prácticas: guías, anclajes, muelles, poleas y motores. Lo que se descuida, se paga.
La meta es simple: que abras y cierres sin pelearte con el mecanismo, y que la seguridad no dependa de “a ver si hoy funciona”.
La palabra “baratos” se usa mucho, pero lo que tú quieres es otra cosa: que el precio sea justo y que el trabajo salga bien. Porque una reparación barata que falla es, en realidad, carísima.
Por eso trabajo con presupuestos transparentes y con explicación clara: qué falla (cinta, lamas, eje, polea, motor), qué opción es la más razonable y qué resultado puedes esperar.
Ofrezco precios ajustados al mercado de la zona y el mejor precio posible dentro de un criterio honesto: piezas correctas, montaje correcto y garantía de reparación según el trabajo realizado.
Sin letra pequeña: antes de empezar, lo entiendes. Y cuando se termina, lo pruebas. Así se construye confianza, que es lo que de verdad posiciona un servicio en un pueblo.
"Excelente servicio. Vinieron en menos de 3 horas cuando se atascó la persiana del salón. Trabajo rápido, limpio y a un precio muy razonable. Totalmente recomendables."
Alcoy
"Nos instalaron persianas motorizadas en toda la casa. El resultado es espectacular y ahora con el móvil controlamos todas desde cualquier lugar. Muy profesionales."
Cocentaina
"Llevaba años con una persiana que no bajaba bien y en dos días me la dejaron como nueva. Buen precio, puntualidad y mucha amabilidad. Sin duda los llamaré otra vez."
Biar
Depende del acceso al cajón, del estado de la polea y de si el recogedor está dañado. Lo normal es darte precio cerrado tras ver tu caso, sin sorpresas.
Te lo indico desde el primer contacto. Si estás en el núcleo urbano o en pedanías cercanas, se valora según distancia y urgencia, siempre con total transparencia.
Porque una persiana mal ajustada vuelve a romper: se fuerza el eje, se castiga el motor y la cinta se deshilacha antes. Un profesional detecta la causa real y deja una solución estable.
Ganas comodidad, suavidad de uso y menos averías por tirones. También puedes automatizar horarios o control desde el móvil, muy útil si tienes varias persianas o un cierre de local.
Los más habituales son cinta rota, lamas dañadas, persiana descolgada, polea gastada, guía desajustada o motor fatigado. La solución es reparar o sustituir la pieza correcta y ajustar el conjunto para que baje recto.
Cuando una persiana falla, te roba energía: te cambia la luz del salón, te deja el local a medias o te obliga a improvisar. Lo bueno es que casi siempre tiene arreglo si se actúa a tiempo.
Si estás por el casco antiguo, por el carrer Major o cerca de la Plaça de la Vila, o si te mueves hacia Gormaig y alrededores, puedes contar con un servicio cercano, honesto y pensado para durar.
Llama y te lo pongo fácil: diagnóstico claro, solución directa y presupuesto transparente. Y si te apetece ubicarte un segundo en la Vila Comtal mientras lo resolvemos, aquí tienes Cocentaina en su web oficial.