Instalación Profesional
Instalamos todo tipo de persianas con técnicas avanzadas y materiales de primera calidad. Presupuesto sin compromiso y plazos de entrega garantizados.
En Muro d’Alcoy hay dos tipos de ruidos: el de la fiesta cuando toca, y el de una persiana que se queja cuando no debería. El segundo es el que te descoloca, porque te corta la luz, la ventilación o el cierre de un local en el peor momento.
Si tu persiana se atasca, baja torcida o se queda sin fuerza, no necesitas teoría: necesitas que vuelva a funcionar como si nunca hubiera pasado nada. Y que lo haga sin dejarte la sensación de “esto volverá”.
La reparación de persianas en Muro d'Alcoy va justo de eso: devolverte seguridad y rutina con soluciones claras, cercanas y bien hechas, tanto en vivienda como en comercio.
Y aquí sois 9.372 habitantes (INE 2025): suficiente gente para que haya urgencias cada día, y el tamaño perfecto para que la cercanía sea real, no una frase bonita.
Instalamos todo tipo de persianas con técnicas avanzadas y materiales de primera calidad. Presupuesto sin compromiso y plazos de entrega garantizados.
Servicio técnico especializado en reparación de persianas. Diagnosticamos y solucionamos cualquier avería: cintas, motores, lamas y mecanismos.
Planes de mantenimiento personalizados para prolongar la vida útil de sus persianas. Revisiones periódicas y atención prioritaria.
Una persiana no “se vuelve loca”: se desajusta. A veces es una cinta que patina, otras una lama tocada que arrastra, otras una de esas poleas que ya no giran fino o un eje que ha perdido su centro y convierte cada subida en una pelea.
El arreglo de persianas empieza por mirar bien, no por tirar más fuerte. Por eso trabajas con técnicos autónomos cualificados: desmontaje limpio, ajuste sin forzar y un final que no te obligue a estar pendiente.
Reparo persianas de PVC, aluminio y persianas de seguridad. Y también las de casa antigua, donde el cajón lleva años acumulando tensión y pequeñas averías que se van sumando como si fueran recibos.
Lo importante es que el mecanismo quede estable: que suba suave, que baje recto y que el cierre sea completo. Si lo notas “normal”, es que está bien hecho.
Muro de Alcoy, Muro del Comtat, Muro sin más... Si tienes un bajo abierto porque el cierre metálico se ha encallado, o si la persiana no termina de cerrar y te deja con esa rendija que no te deja tranquilo, ahí mandan las urgencias, no la agenda (ni el nombre del municipio).
Atiendo 24 horas, también fines de semana y festivos. En días grandes (como la semana de Moros y Cristianos o cuando el pueblo anda con hogueras y preparativos), un fallo así no espera, y tú tampoco deberías.
Cobertura en el núcleo urbano y pedanías: Benámer, Turballos, Cela de Núñez y Alquería Jordá. Te digo el plan desde el principio y priorizo cierres de comercio y problemas de seguridad.
La comodidad no es un capricho cuando abres y cierras todos los días, o cuando la persiana pesa. Motorizas y, de repente, el gesto repetido deja de ser una carga y pasa a ser un botón.
Se pueden instalar motores en muchas persianas antiguas, pero con criterio: revisar eje, soportes, guías y lamas antes de colocar nada. Así el motor no “tira” del problema: lo evita.
Si quieres ir más allá, puedes controlar persianas con móvil y preparar rutinas de domótica. No para presumir, sino para vivir más cómodo: horarios, cierres y aperturas sin estar pendiente.
Y si ya tienes motor y falla, también: reparación, ajuste o sustitución cuando toca, buscando que el conjunto trabaje suave y sin castigar el carril.
Hay puertas que, cuando funcionan, ni las miras. Cuando fallan, se convierten en una conversación pesada: rozan, se quedan a medias o te obligan a hacer fuerza como si tuvieras que ganártelas.
Trabajo con puertas correderas y puertas peatonales, además de cierres y accesos de comercio. Mantenimiento y reparación para que el sistema vuelva a responder a la primera.
En zonas con mucho uso, el desgaste se nota antes: guías desalineadas, muelles fatigados, rozamientos y automatismos que pierden potencia. Se corrige la causa real para que no vuelva en dos semanas.
La seguridad también es esto: que el acceso cierre bien, que no se quede clavado y que tú entres y salgas con normalidad.
Si buscas “baratos”, en el fondo buscas algo más serio: pagar lo justo y no sentirte engañado. En persianas, el apaño barato suele ser el prólogo de otra avería.
Por eso el presupuesto es transparente: qué falla, qué solución conviene y cuánto cuesta antes de empezar. Sin cambios de guion al final.
Trabajo con precios ajustados y con el mejor precio posible dentro de un arreglo que aguante. Honestidad, cercanía y soluciones que se sostienen en el tiempo.
Y si hay dos opciones (reparar o sustituir una pieza), te explico la diferencia de forma clara para que elijas sin presión.
"Excelente servicio. Vinieron en menos de 3 horas cuando se atascó la persiana del salón. Trabajo rápido, limpio y a un precio muy razonable. Totalmente recomendables."
Alcoy
"Nos instalaron persianas motorizadas en toda la casa. El resultado es espectacular y ahora con el móvil controlamos todas desde cualquier lugar. Muy profesionales."
Cocentaina
"Llevaba años con una persiana que no bajaba bien y en dos días me la dejaron como nueva. Buen precio, puntualidad y mucha amabilidad. Sin duda los llamaré otra vez."
Biar
Depende de si el fallo está en la cinta, las lamas, las poleas, el eje o el motor, y de lo accesible que sea el cajón. Lo que no cambia: te digo el precio total antes de empezar, sin letra pequeña.
Muchas averías típicas se resuelven en una sola visita (cinta, recogedor, polea, ajuste de guías). Si hay que intervenir motor o rehacer ajuste de eje/tambor, te marco tiempos reales desde el principio.
Te lo indico al llamar. En Muro suele ser sencillo; en pedanías como Benámer, Turballos, Cela de Núñez o Alquería Jordá se valora la distancia y la urgencia, siempre con transparencia.
Sí. Si el cierre se encalla, no baja firme o queda “abierto un dedo”, reviso guías, lamas, flejes y alineación para dejarlo seguro.
Sí, según el tipo de trabajo y las piezas sustituidas. Además, te explico cómo usarla para alargar la vida de cintas, poleas y lamas.
Dicen que el Tío Pep venía a Muro a por un carro y un ase; tú, por suerte, no tienes que hacer un viaje épico para conseguir algo básico: que tu persiana suba, baje y cierre como toca.
Si estás por la av. Valencia (cerca del Monumento al Tío Pep), si te pilla el problema cerca del Matzem por la Fireta de Sant Antoni, o si te ocurre en una pedanía, la solución es la misma: reparar con criterio y dejarlo estable.
Y si quieres ubicarte en el centro de ese Muro que se junta en la plaza cuando toca y baila, aquí tienes la Plaça Palàcio. Tú llama, me cuentas y lo dejamos resuelto.